C/ Costa i Cuxart, 5 - 08031 BARCELONA - Tel. 93 340 16 16 - email: mimir@lafontdemimir.cat

miércoles, 15 de febrero de 2017

Club de Lectura en La Font de Mimir: Las Bocas de la Montaña y La Casa de Arenas Movedizas

En el encuentro del Club de Lectura en La Font de Mimir de ayer, comentamos Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento (Ediciones Atlantis), y también charlamos con el editor de Orciny Press sobre La Casa de Arenas Movedizas de Carlton Mellick III.
Tras un debate de lo más interesante en torno a lo fantástico y lo bizarro, como cada mes, extendimos nuestra mesa de recomendaciones y votamos libro para el siguiente encuentro del Club, de cara al mes de marzo.

Aquí os dejo una entrevista a la autora de Las Bocas de la Montaña:

LA AUTORA
Isabel del Río (Barcelona, 1983). Licenciada en Filosofía por la UAB y Fitoterapeuta titulada. Escritora, lectora, correctora, coach editorial, dinamizadora cultural y Terapeuta holístico-integral. Colabora en medios como la revista Integral y podemos leer sus reseñas, artículos y entrevistas a personajes del mundo editorial en su blog personal: La Odisea del Cuentista.
Su primera novela, Casa de Títeres, fue publicada en abril de 2008 con una gran acogida. En el año 2010 con la Galera y 2012 con Otros Mundos publicó la bilogía de La Casa del Torreón, historia oscura dirigida al público juvenil-adulto. Por Sant Jordi del 2013 dirigió y publicó con Otros Mundos: 20 Relatos del Fin del Mundo. En mayo de ese mismo año llegó a las librerías 100 Cosas que hacer en Barcelona al menos una vez en la vida con las editoriales Cossetània y Lectio. En 2014, cuando esperaba su primer hijo, publicó con Otros Mundos la antología de ficción y erotismo: LoveFool. En 2015 dirigió y publicó con Otros Mundos la antología solidaria: Sueños. En 2015 y 2016, con las editoriales Columna y Kailas, vio la luz su primer thriller adulto: La Vidente de la Luna Llena. On-line encontramos sus series por entregas: Astrid y Nieve.
Recomendaciones del Club de Lectura
Ahora nos sorprende con una historia que viaja más allá de nuestro mundo, internándose allí donde residen los viejos dioses y los seres fantásticos de los que nos hablan las leyendas.

ENTREVISTA A LA AUTORA
Las Bocas de la Montaña surgió tras un viaje con tu pareja a un hostal alejado de la civilización. ¿Qué fue lo que ocurrió y qué te empujó a escribir este libro?
Hace años, tras la publicación de La Casa del Torreón, decidimos tomarnos unas pequeñas vacaciones alejados del mundo. 
Encontramos habitación en un hostal junto a un santuario y un lago, así que pensamos que sería una gran idea respirar aire fresco y pasear en plena naturaleza, pues me encanta el senderismo. Pero, en cuanto dejamos atrás el último pueblo, antes de la subida al santuario, las cosas se precipitaron por su propio peso. El primer capítulo, lo que les sucede a Nico y a su padre durante el ascenso, son nuestras impresiones y conversaciones en el coche. 
Editor Orciny Press, Hugo Camacho
Muchas personas dicen de mí que vivo en las nubes, otros que soy muy intuitiva, pero el caso es que ambos vimos, oímos y sentimos cosas durante los días que estuvimos allí. Nuestras salidas al bosque estuvieron plagadas de sucesos extraños y, cuando cenábamos al aire libre, la niebla que subía del lago parecía querer alcanzarnos. 
Siempre llevo encima mi portátil, por lo que no pude evitar ponerme a escribir lo que estaba pasando, notas que se fueron convirtiendo en una historia, una aventura más allá de nuestra realidad, en un mundo mágico y arcano que creíamos extinto.
Nos fuimos mucho antes de lo que habíamos decidido, con la habitación pagada, pues yo había dejado de dormir y sólo escribía. Me obsesioné por completo con la historia y no pude dejarlo ni en el coche, de vuelta a casa, pues una melodía me perseguía y no paraba de cantar.
¿Cuánto tiempo te ha llevado?
En menos de un mes la tenía escrita. Un par de semanas de redacción, el resto de revisión. Como digo, parecía poseída por una historia que necesitaba sacarme de dentro.
¿Cómo ha sido la evolución de la trama y los personajes?
La trama nació durante ese viaje, pero los personajes tienen una historia mucho más larga. Algunos de ellos, como Psilo (no doy más datos por no hacer Spoilers), lo conocí años antes en Asturias, durante un viaje con mi mejor amiga y nuestras parejas. Otros, como el Señor del Viento, lleva conmigo mucho más tiempo.
¿Quién crees que disfrutará más con su lectura?
Los amantes de la fantasía y de la aventura. Lectores jóvenes y adultos, pues es una de estas novelas en que el personaje empieza siendo casi una niña y evoluciona a lo largo de la historia, descubriendo la realidad que la rodea. 
Creo que hará las delicias de los seguidores de los Estudios Ghibli (El viaje de Chihiro, Totoro y La Pincesa Mononoke), de Alicia en el País de las Maravillas y Dentro del Laberinto. No lo hice apropósito, pero más adelante, releyéndolo, descubrí los guiños a estas obras.
¿Qué te gusta más leer o escribir?
Ambos. Uno no existe sin el otro. Soy de las que cree que no se pueden escribir buenas historias sin leer. Empecé de muy pequeña inventando historias, primero de forma oral, pues no sabía leer, pero en cuanto pude, me apasioné por el teatro (Shakespeare, en especial), los relatos (Libro de Arena de Borges, por ejemplo) y el gótico (Frankenstein de Mary Shelley). Conseguía los libros de profesores, bibliotecas y ahorrando el dinero para chuches y cromos que me daban mis padres XD
Enumera tres rasgos de tu libro que crees que lo hacen especial.
Es una historia que podría suceder a aquellos que creen en la magia. Una historia que invita a ver el mundo de otra manera, a amar la naturaleza y los espíritus que viven en ella, y a temer su ira, pues somos tan pequeños al fin y al cabo.

lunes, 13 de febrero de 2017

Primeros capítulos de "Las Bocas de la Montaña", de Isabel del Río - Próximo Club de Lectura

Aprovechamos para recordaros que mañana, martes 14, día de los enamorados y San Valentín, nos encontraremos con la autora de Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento (Ediciones Atlantis) en el Club de Lectura. Será a las 18.30h en la librería, Costa i Cuxart 5 (L5 Virrei Amat/Maragall).

Entrada Libre y Gratuita.


PRIMEROS CAPÍTULOS de Las Bocas de la Montaña:

La visión
                                                                                                                                             
El coche atravesaba veloz las montañas, giraba con violencia en las curvas, mientras contemplaba desde la ventanilla el espeso follaje que pasaba ante mí. Todo había sido idea de mi padre, desaparecer unos días en un hostal perdido construido junto a un monasterio. Allí tendríamos calma, él podría pintar y yo descansar. Aunque lo último que me apetecía era alejarme de nada y menos aún de mis amigos. Sólo deseaba que todo fuera igual que antes.
Ahora el vehículo aminoró la velocidad. Entrábamos en un pequeño pueblo donde apenas había tiendas, tan solo una carnicería y un colmado.
—Cuando crucemos ese letrero se habrá terminado la civilización —dijo mi padre sin separar la vista de la carretera.
Iba a quejarme por tener que ir a un lugar tan alejado cuando vi de refilón, asomándose a la ventanilla del piloto, la enorme cabeza de un león blanco. Sólo fui capaz de hacer un extraño ruido al contener el aliento, cosa que mi padre tomó como un gesto de alegría. Todo el pelo de los brazos se me había puesto de punta, como si hubiera caído un rayo demasiada cerca, y me sentía extremadamente nerviosa.
—Ya verás qué bien lo pasaremos, todas las mañanas haremos excursiones, y por las tardes podrás leer, montar a caballo, incluso tienen conexión wiffi.
Miré hacia atrás, pero no encontré rastro alguno del gran animal blanco que me había asustado, ni nada que se le pareciera. Cuando me volví, en la ladera de la montaña había montones y montones de bocas de piedra, eran como puertas cerradas cubiertas de musgo.
—¿Qué es eso? —pregunté.
—No lo sé, cerca de aquí hay una mina, quizá tenga que ver con eso.
El coche giró en una ladera y entramos en un camino de tierra. En la última casa, un zorro de piedra vigilaba la entrada entre la maleza. Me pregunté si la gran cabeza del león también había sido eso, una figura, como el perro del restaurante en el que habíamos comido. La dueña del lugar nos había explicado la curiosa historia de la figurilla que representaba a un bulldog. Nos contó que el animal de mármol ya estaba allí cuando había comprado la casa y había aguantado como un campeón todas las obras de reconstrucción, para ella era como un talismán, un guardián.


Poco después de dejar atrás la última casa, el ruido nos alerto y mi padre pudo sortear una extraña máquina que limpiaba los bordes del camino, cortaba las ramas y desbrozaba los arbustos.
La subida estaba llena de curvas y era realmente empinada. La luz se colaba entre las hojas de los árboles haciéndome confundir rocas con gatos y hojas con pájaros, me parecía ver rostros por todo el bosque.
—No me gusta este sitio, ¿por qué no podemos ir al hotel del otro pueblo?
—Esto es mucho mejor, ya lo verás. Dale una oportunidad.
En uno de los giros, los árboles cambiaron de pinos a tilos y el viento empezó a soplar, todos se movieron al unísono y algo cruzó el cielo.
—¡Un águila! —gritó mi padre.
—Yo sólo he visto una luz.
—Era un pájaro enorme, tenía que ser un águila.
Cuando llegamos al hostal me quedé sin palabras ante el gran monasterio de piedra que parecía engullido por las montañas. La ventana de mi habitación daba directamente a un lago rodeado de escarpados.
—Dúchate y descansa un rato, a las nueve te recojo y cenamos —dijo mi padre guiñándome un ojo.
Pero por mucho que sonriera yo sabía que algo le rondaba por la cabeza. Desde que había visto el águila estaba extraño, no había vuelto a hablar hasta ese momento y normalmente gustaba de visitar el lugar antes de la cena. Aún así preferí no molestarle, al fin y al cabo estábamos allí para dejar atrás la rutina y ver el mundo con otra perspectiva, o eso nos había sugerido la psicóloga del instituto.

Tras darme una ducha, cambiarme de ropa y descansar un rato tirada en la cama con el techo como única distracción, caí en la cuenta de que habían pasado de las nueve y nadie había llamado a la puerta. Observé el pasillo iluminado por lamparillas de vidrio coloreado, e intrigada porque mi padre no me hubiera pasado a recoger, pegué la oreja a la puerta de su habitación y escuché atentamente. No se oía nada. Pensé que quizá habría bajado sin mí, pero nunca había actuado de ese modo, así que golpeé la puerta un par de veces.
—¡¿Quién es?!
Respondió mi padre molesto.
—Soy yo. Ya son las nueve, no has pasado a buscarme y…
—No tengo hambre, mejor baja tú. Buenas noches hija.
Me quedé helada. Sí, habíamos ido allí a cambiar la rutina, a hacer un poco lo que nos apeteciera, pero nunca me había hablado así y aún menos me había mandado sola a un lugar nuevo.
Turbada, bajé las escaleras pensando en el extraño comportamiento de mi padre, cuando el anfitrión me ofreció amablemente que me sentara en una de las mesas acondicionadas del exterior. Acepté, pero se me había pasado el apetito. Jugaba con la comida que tenía en el plato y miraba en derredor sintiendo como si miles de ojos me observaran. En cuanto me sirvieron el postre me excusé, decidí dar un paseo y explorar por mi cuenta el hostal.
Se trataba de una casa sencilla de piedra, con tres plantas de altura. Pero lo que llamaba la atención era el santuario, una pequeña ermita que nacía de la roca de la montaña con un campanario que resurgía entre los árboles de la cima. La sensación de que alguien me observaba continuaba oprimiéndome el pecho. Escuché un ruido entre la maleza y me giré, pero allí no vi nada más que flores y hojas.
Empezaba a refrescar y me abracé a mi misma buscando calor. Subí unas escaleras de madera que llevaban a través de la montaña hasta una caseta donde debían hacer actividades de invierno, pues en aquel momento permanecía cerrada. Desde allí podía disfrutar de una vista espectacular del lago y los bosques de los alrededores.
En el hostal había tres ventanas iluminadas y en una de ellas pude ver durante unos segundos el perfil de mi padre, parecía nervioso y se movía rápido por la habitación. Furiosa, di una patada a una piedra. ¿Por qué me había dejado sola de aquel modo? ¿No se suponía que aquel viaje tenía que arreglarlo todo? Yo no quería dejar a Laura y a mis amigos, lo había hecho por él y ahora… Entonces sentí la calidez del pañuelo de mi madre en mi mano y aspiré su perfume.
—Cuidaré de él, no te preocupes —susurré.
De nuevo, aquel ruido entre los arbustos me alerto, y cuando me giré unos ojos enormes me contemplaban iluminados entre las ramas. Salí corriendo y no miré atrás, ni siquiera me detuve cuando me encontré con la mujer del hostelero. Llegué a mi habitación y cerré la puerta con pestillo.

Desaparición

Desperté con un molesto repiqueteo en la cabecera de la cama. Cuando abrí los ojos vi un pajarillo que picoteaba enérgicamente la madera y que, al reparar en mi presencia, paró en seco y emprendió el vuelo, golpeándose contra todas las paredes antes de salir por la ventana.
Me incorporé y estiré haciendo memoria de dónde me encontraba. Entonces recordé un pequeño detalle: no había dejado la ventana abierta. Más bien estaba segura de haber puesto el cerrojo durante la noche. Mientras buscaba el fallo en la manivela, me asusté al encontrar una leve huella en el cristal. Parecía la pata de un animal y estaba hecha desde fuera.
Me vestí y salí en busca de mi padre, quería marcharme de allí de inmediato. Golpeé la puerta pero no obtuve respuesta, así que bajé al restaurante imaginando que, si no había cenado, debía de estar muerto de hambre. Pero allí tampoco nadie le había visto. El dueño del lugar me vio tan preocupada que decidió acompañarme a la habitación con una copia de la llave. Una vez allí, llamamos de nuevo a la puerta, pero al no recibir respuesta procedimos a abrirla.


Lo que encontré en el dormitorio me llenó de pavor. La maleta estaba tal cual la había dejado al llegar, lo único que había tocado eran sus láminas y carboncillos. La habitación estaba literalmente empapelada por reproducciones de lo que asemejaba un águila, pero no era un ave normal, pues algunas veces tenía cabeza de hombre, otras de lobo, otras garras, otras… ¡¿Qué había estado haciendo toda la noche?! En un rincón de la habitación podíamos ver signos de forcejeo, las mismas huellas que había encontrado en mi ventana, pero esta vez junto a unas humanas, y entre todos los bocetos un hueco: faltaba uno.
El dueño del hostal palideció.
—¿Dónde está mi padre? —pregunté temblando.
—Yo no sé nada —respondió él retrocediendo.
—¿Dónde lo han llevado? —rogué a punto de romper a llorar.
El hombre me miró fijamente y torció el gesto antes de responder:
—Dejaré que te quedes aquí hasta que venga a recogerte tu familia. Gratis.
Después abandonó la habitación lo más rápido que pudo.

Primeros dos capítulos de Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento, de ©Isabel del Río (Ediciones Atlantis). Disponible en papel en librerías y en Amazon.


miércoles, 8 de febrero de 2017

Reseña de “La línea del tiempo” de Peter Goes


TÍTULO: La línea del tiempo. Un viaje ilustrado por la historia
AUTOR: Peter Goes
EDITORIAL: Maeva

SINOPSIS
Desde el Big Bang a la amenaza del cambio climático, este libro muestra a los primeros habitantes de la Tierra, las grandes civilizaciones y los artistas, científicos, exploradores y líderes de todos los tiempos; te enseña cómo es vivir en un castillo, en una yurta o en un rascacielos, y hará volar tu imaginación porque también habla de dragones, criaturas mitológicas y personajes de ficción, además de inventos y viajes que cambiaron el curso de la humanidad.
En sus brillantes y divertidas ilustraciones, Peter Goes plantea conexiones y paralelismos inesperados. Déjate sorprender por sus miles de detalles que te harán conocer y recordar la historia de nuestro mundo.

OPINIÓN
En mi trabajo como terapeuta, a menudo veo a personas, e incluso a familias enteras, repetir patrones del pasado, como en un bucle eterno de sufrimiento. Algo que también sucede en la sociedad, de ahí la frase: ‹‹Aquél que no conoce la historia está condenado a repetirla››.
Siempre he tenido graves problemas para retener nombres y fechas, pero no sucesos ni cronologías, quizá esa repetición continua de eventos aparentemente inconexos, pero con relación tan clara entre ellos, me impide poner nombre a quién perpetra los actos, o fijar un día en el calendario para cuándo sucede.
Han sido varias las entrevistas donde me han preguntado qué género no escribiría nunca. “Nunca” me parece una palabra demasiado dura, pero es cierto que no me veo escribiendo novela histórica. Respeto enormemente a los autores de novela histórica con fundamento, es decir, a aquellos que pasan largo tiempo de su vida documentándose para que no haya gazapos ni incoherencias, para que la novela realmente pueda llevar esa etiqueta de género; se precisa una capacidad y un trabajo exhaustivo para ello. Realizo tareas de documentalista e investigo para mis propios libros, por lo que sé que escribir una novela histórica es un proyecto que me llevaría una vida, pues soy demasiado perfeccionista y siempre vería que algo se sale de madre, llevándome a la ficción.
A qué viene todo este royo, os preguntaréis. Una de las asignaturas que me parecen fundamentales en escuelas e institutos, es la de historia, pero no centrada en un suceso o fecha concreta, sino una visión más amplia que permita ver la “historia de la humanidad” con perspectiva. Porque no nos engañemos, más allá de banderas y fronteras ficticias, todos pertenecemos a una misma especie, a un mismo planeta, a una misma galaxia y a la misma línea temporal.
Sé que Max todavía es muy pequeño para comprender esto, pero no para ir construyendo un mapa mental que le ayude a entender ciertas cosas más adelante. Por ello, estas Navidades, bajo el árbol ha encontrado: La línea del tiempo de Peter Goes.
Lo primero que me llamó la atención de este ilustrado de gran formato fueron las imágenes, graciosos personajes que se mueven por sus páginas, transitando la historia del hombre desde sus orígenes. Pero después me fijé en el contenido, y me maravilló.
Tengo un amigo al que llamo “el historiador”, pues es una enciclopedia andante de los sucesos registrados de la humanidad. El otro día, durante una cena con amigos, le enseñé el libro y le gustó tanto como a mí. ‹‹Hace un gran resumen››, dijo. ‹‹Muchos datos no los explican en la escuela y son fundamentales››.
La línea del tiempo nos lleva desde el Big Bang y el origen de la vida en la Tierra, hasta la actualidad. A través de él conocemos las grandes civilizaciones antiguas y los momentos históricos, y personajes, más trascendentes. Y en cada uno de ellos, además de las ilustraciones antes citadas, encontramos fragmentos de apoyo que, en un breve resumen, erigen una sinopsis de la época. Sinopsis que, puestas en común, nos ofrecen una imagen clara de la humanidad desde sus inicios al día de hoy.
Por supuesto, Max se ha quedado hechizado con los dinosaurios y le han apasionado los dibujos de barcos, guerreros y ciudades clásicas, pero sé que más adelante podrá descubrir cuándo Copérnico, Leonardo DaVincci o Einstein dieron un giro al concepto del mundo, o las distintas visiones de la fe y la espiritualidad que han existido.
Un libro recomendado para los amantes de la historia y de los ilustrados; para aquellos que quieran saber un poco más y poner en perspectiva el mundo; para padres y educadores que deseen mostrar la historia de forma distinta a los jóvenes.

Puedes conseguir cualquiera de los títulos que aparecen en los artículos en nuestra librería y en nuestra web:
http://www.lafontdemimir.cat/
¿Quieres leer más reseñas y entrevistas?
http://www.laodiseadelcuentista.blogspot.com

Isabel del Río

Enero 2017

martes, 7 de febrero de 2017

Charla Juvenil de Novela Negra

Con motivo de la BCNNegra, ayer pasamos la mañana charlando de Novela Negra con dos autorazos de la talla de Jordi Ledesma (Lo que nos queda de la muerte) y Sebastià Bennassar (El imperio de los leones), acompañados por 60 jóvenes con ganas de saber: por qué escriben NN, qué significa esa etiqueta y cuáles son los entresijos del oficio de escritor.


Aquí podéis leer más sobre ellos y descubrir algunas de sus respuestas:


Isabel del Río
Relacions Públiques i Dinamitzadora Cultural
@FONTMIMIR

martes, 31 de enero de 2017

NEWS Activitats La Font de Mimir: gener-febrer 2017


Aquest ha estat un mes Negre a La Font de Mimir, i no perquè hagi estat negatiu, ni molt menys! Sinó perquè hem celebrat la BCNNegra amb una xerrada temàtica, en el cicle 'Més que un Club!', amb tres grans autor: en Sebastià Bennassar, el Jordi Ledesma i en Xavier Borrell.
Link a la entrevista als autors:
A més, al Club de Lectura vam comentar el gènere fantàstic, arran de la lectura de Más allá del viento del norte, i després vam anar divagant fins a parlar del dark fantasy, el terror i el bizarro.
I, com sempre ens quedem amb ganes de comentar més lectures, aquest mes de febrer hem decidit que llegirem dos llibres per a la trobada del Club i, per si fos poc, ens acompanyaran l'autora d'un i l'editor de l'altre. Així que a llegir i a preparar preguntes!
Per els més petits, començarem amb la visita de Jaume Copons i Liliana Fortuny, autors de la sèrie Agus i els monstres, que ens faran un divertit taller. I a més, les nostres activitats mensuals: el conta contes i el mini club de joc.
• Dissabte 04 a les 12.00h, Crear, viure i jugar, amb els autors d’Agus i els monstres.
• Dilluns 06 al matí, Xerrada Juvenil de Novel·la Negra amb en Sebastià Bennassar i el Jordi Ledesma.
• Dissabte 11 a les 12.00h, Mini-club de Joc, passem una bona estona descobrint nous jocs de taula.
• Dimarts 14 a les 18.30h, Club de Lectura: Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento, d'Isabel del Río (Edicions Atlantis), i La Casa de Arenas Movedizas, de Carlton Mellic III (Orciny Press). Comptarem amb la presència de l'autora de Las Bocas de la Montaña i de l'editor d’Orciny Press.
• Dissabte 18 a les 12.00h, Conta contes al voltant del tema de l’amor.

• Dimecres 22 a les 18.30h, Club de Joc, amb la presentació d’un nou joc de l’editorial Devir.

En el nostre blog podràs trobar recomanacions i ressenyes noves cada setmana. I, si vols rebre les nostres NEWS i activitats en el teu email, o apuntar-te al Club o qualsevol altre taller o xerrada, passa't per la llibreria o escriu-nos.

Isabel del Río
Relacions Públiques i Dinamitzadora Cultural
@FONTMIMIR

miércoles, 25 de enero de 2017

Reseña de “La confessió de la lleona” de Mia Couto


TÍTOL: La confessió de la lleona
AUTOR: Mia Couto
TRADUCCIÓ: Pere Comellas
EDITORIAL: Periscopi

SINOPSI
La confessió de la lleona ens transporta a l’enigmàtic Kulumani, un poble aïllat de Moçambic, on les tradicions i creences ancestrals es veuen amenaçades des que una lleona fantasmagòrica ha començat a matar les dones que hi viuen. Escrit en un llenguatge poderós i captivador, el relat entrellaça les veus de l’Arcàngel, el caçador encarregat d’abatre la lleona en una persecució que es convertirà en mirall de les misèries humanes, i de la seva antiga amant, la Mariamar, confinada a casa després de la mort de les seves germanes.
Mia Couto ens ofereix una dansa rabiosa i apassionant que clama contra l’opressió a les dones, una novel·la que combina realitat i superstició en una història evocadora i insòlita.

OPINIÓ
Els títols per llegir i comentar se m'acumulen, i de vegades són tants en els quals m'agradaria perdrem que necessitaria dues vides per a fer-ho. Aquest, especialment, va ser una recomanació de l'editor de Periscopi, en Rafel Aniol, en qui confio quan em diu: "Has de llegir-lo". Així que el vaig avançar a prioritaris, però per temes de feina, va anar quedant relegat, fins que l'univers va dir: "Ara et quedes al llit a llegir", i aprofitant uns dies en què literalment no podia aixecar-me, vaig ser devorada per lleons.
“Tot el nostre present és fet de passat (…). De sobte, els rugits, crits i laments es fonen en el buit, el món caigut a destrossos: a dins no li quedava res. Per oblidar tant cal no haver viscut mai”.
A La confessió de la lleona ens veiem temptats a dubtar de la realitat. En Mia Couto ens introdueix de tal manera el món en què es mouen els seus personatges, que acabem perduts entre les visions provocades per la calor i la por. La frontera entre el món modern i el tradicional, l'humà i el dels esperits, és tan fina, que els seus personatges salten d'un costat a un altre, arrossegant-nos amb ells.
Cal avisar que la novel·la està basada en fets reals, el pròleg explica els successos i el rerefons del manuscrit.
“El rugit del lleó li ressonaria a dins, li esquinçaria les hores. S’ha estat una estona al porxo escrutant la fosca. Potser aquella quietud li portaría repòs. Però el silenci és un ou al revés: la closca és dels altres, però qui es trenca som nosaltres”.
Un poblat es veu atacat per lleons, però només devora a les dones. Tots tenen secrets a amagar, rancúnies, odis i temors, però una de les seves cases, on ja han mort tres joves, guarda un dels més terribles: el motiu pel qual els lleons hi són al poble; l'origen de les morts. Un caçador que ha oblidat la seva història en el riu que travessa el poble, i que vol deixar la seva existència com a home, és l'encarregat de donar-los caça. Però, la majoria de vegades, quan creiem ser el caçador, acabem per ser la presa.
“Al poble, fins i tot les plantes tenen urpes. Tot el que és viu, a Kulumani, està ensinistrat per mossegar. Les aus queixalen el cel, les branques estripen els núvols, la pluja mossega la terra, els morts fan servir les dents per venjar-se del destí”.
Una novel·la en la qual no sabem qui és qui, ni tan sols quan arribem al final, ja que moltes hipòtesis s'estudien i tot dependrà de què preferim creure, en la realitat, la violència, la por i la covardia de l'ésser humà, o en els esperits que habiten a la terra, fins i tot en nosaltres mateixos, i en els déus antics.
“Llavors ho entenc: aquells caçadors ja no són persones. Són lleons. Aquells homes són els mateixos animals que pretenen caçar. Aquella plaça senzillament ho confirma: la cacera és una bruixeria, l’última de les autoritzades bruixeries”.
La crítica social i antropològica en la història és més voraç que les feres que ataquen el poblat. La situació de la dona, representada per les pobladores d'aquesta petita localitat africana, es presenta al principi emmascarada pel que els homes volem que vegem, però lentament el vel s'aixeca i es mostra crua i sagnant. Fantasmes en cos humà que habiten sense esperança cuines i camps.
Qui és el responsable real de les morts de les dones de Kulumani? Molts són els assenyalats, però potser els lleons són els més innocents, encara que siguin qui paguen finalment per la violència i la ira de la població, per tot el que no es diu i acaba convertint-se en verí en el nostre interior.
“Es queixava la meva mare, la Hanifa Assulua, que a Kulumani estàvem enterrats. Era al contrari. Ofegats, sí. Tots nosaltres, ja abans, vam estar ofegats abans de nèixer. La llum que ens va rebre en el part va ser la primera platja on vam desembocar”.
Novel·la coral, però narrada a dues veus, en forma del diari d'una jove atrapada en vida i el d’un caçador que mai va haver de ser-ho. Seguim la història a través dels ulls de diferents personatges, homes i dones de la població, records i somnis dels seus protagonistes, fins i tot deliris que ens fan dubtar de la veracitat dels successos.
La infància, aquest oceà profund en el qual poden habitar monstres terribles, que creiem part dels nostres malsons, però que ens converteixen en qui som d'adults.
Frases belles, poètiques, metàfores vives que recorren les línies i ens fan solcar rius de tinta en un sospir. Sincerament, una de les novel·les millor narrades que he trobat en molt de temps. He de felicitar en Pere Comellas per la traducció, ja que és impecable.
“(…) tot el que, durant segles, tan acuradament hem construït per allunyar-nos de la nostra animalitat, tot el que el llenguatge ha tapat amb metàfores i eufemismes (la falda, la cara, la cintura), en un instant es converteix en la seva nua i crua substància: la carn, la sang, l’os. El lleó no devora només persones. Devora la nostra humanitat”.
La paraula, aquesta màgia, aquest amulet que ens permet aïllar-nos, crear una crisàlide que ens transforma, que ens fa més humans.
Mia Couto posa en relleu no només la crueltat i vilesa contra les dones, sinó també ensenyaments i valors més enllà del temps i les diferents cultures, principis arcans lligats a la nostra memòria genètica.
Segurament l'home és el causant de la majoria de les seves desgràcies, però m'agrada pensar que, si escoltem, hi ha veus que ens poden treure d'aquest forat que nosaltres mateixos hem cavat.
Recomanada a tots aquells que no tinguin por a la crítica i els miralls; a qui els agradin les històries complexes i amb rerefons; per a qui desitgi viatjar a través d'una història real a lloms de lleons imaginaris.

*

TÍTULO: La confessió de la lleona
AUTOR: Mia Couto
TRADUCCIÓN: Pere Comellas
EDITORIAL: Periscopi

SINOPSIS
La confessió de la lleona nos transporta al enigmático Kulumani, un pueblo aislado de Mozambique, donde las tradiciones y creencias ancestrales se ven amenazadas desde que una leona fantasmagórica ha comenzado a matar a las mujeres que viven en él. Escrito en un lenguaje poderoso y cautivador, el relato entrelaza las voces de Arcángel, el cazador encargado de abatir la leona en una persecución que se convertirá en espejo de las miserias humanas, y de su antigua amante, Mariamar, confinada en casa después de la muerte de sus hermanas.
Mia Couto nos ofrece una danza rabiosa y apasionante que clama contra la opresión a las mujeres, una novela que combina realidad y superstición en una historia evocadora e insólita.

OPINIÓN
Los títulos para leer y comentar se me acumulan, y a veces son tantos en los que me gustaría perderme que necesitaría dos vidas para ello. Este, en especial, fue una recomendación del editor de Periscopi, Rafel Aniol, en quien confío mucho cuando me dice: “Has de leerlo”. Así que lo avancé a prioritarios, pero por temas de trabajo, fue quedando relegado, hasta que el universo dijo: “Ahora te quedas en cama y a leer”, y aprovechando unos días en que literalmente no podía levantarme, fui devorada por leones.
“Tot el nostre present és fet de passat (…). De sobte, els rugits, crits i laments es fonen en el buit, el món caigut a destrossos: a dins no li quedava res. Per oblidar tant cal no haver viscut mai”.
En La confessió de la lleona nos vemos tentados a dudar de la realidad. Mia Couto nos introduce de tal manera el mundo en el que se mueven sus personajes, que acabamos perdidos entre las visiones provocadas por el calor y el miedo. La frontera entre el mundo moderno y el tradicional, el humano y el de los espíritus, es tan fina, que sus personajes saltan de un lado a otro, arrastrándonos con ellos.
Hay que avisar que la novela está basada en hechos reales, el prólogo explica los sucesos y el trasfondo del manuscrito.
“El rugit del lleó li ressonaria a dins, li esquinçaria les hores. S’ha estat una estona al porxo escrutant la fosca. Potser aquella quietud li portaría repòs. Però el silenci és un ou al revés: la closca és dels altres, però qui es trenca som nosaltres”.
Un poblado se ve atacado por unos leones, pero sólo devora a las mujeres. Todos tienen secretos que esconder, rencores, odios y temores, pero una de sus casas, donde ya han perecido tres jóvenes, guarda uno de los más terribles: el motivo por el que los leones están allí; el origen de las muertes. Un cazador que ha olvidado su historia en el río que atraviesa el pueblo, y que quiere dejar su existencia como hombre, es el encargado de darles caza. Pero, la mayoría de veces, cuando creemos ser el cazador, terminamos por ser la presa.
“Al poble, fins i tot les plantes tenen urpes. Tot el que és viu, a Kulumani, està ensinistrat per mossegar. Les aus queixalen el cel, les branques estripen els núvols, la pluja mossega la terra, els morts fan servir les dents per venjar-se del destí”.
Una novela en la que no sabemos quién es quién, ni siquiera cuando llegamos al final, pues muchas hipótesis se barajan y todo dependerá de en qué preferimos creer, en la realidad, la violencia, el miedo y la cobardía del ser humano, o en los espíritus que moran en la tierra, incluso en nosotros mismos, y en los dioses antiguos.
“Llavors ho entenc: aquells caçadors ja no són persones. Són lleons. Aquells homes són els mateixos animals que pretenen caçar. Aquella plaça senzillament ho confirma: la cacera és una bruixeria, l’última de les autoritzades bruixeries”.
La crítica social y antropológica en la historia es más voraz que las fieras que atacan el poblado. La situación de la mujer, representada por las pobladoras de esa pequeña localidad africana, se presenta al principio enmascarada por lo que los hombres quieren que veamos, pero lentamente el velo se levanta y se muestra cruda y sangrante. Fantasmas en cuerpo humano que habitan sin esperanza cocinas y campos.
¿Quién es el responsable real de las muertes de las mujeres de Kulumani? Muchos son los señalados, pero quizá los leones son los más inocentes, aunque sean quienes pagan finalmente por la violencia y la ira de la población, por todo lo que no se dice y acaba convirtiéndose en veneno en nuestro interior.
“Es queixava la meva mare, la Hanifa Assulua, que a Kulumani estàvem enterrats. Era al contrari. Ofegats, sí. Tots nosaltres, ja abans, vam estar ofegats abans de nèixer. La llum que ens va rebre en el part va ser la primera platja on vam desembocar”.
Novela coral, pero narrada a dos voces, en forma del diario de una joven atrapada en vida y el de un cazador que nunca debió serlo. Seguimos la historia a través de los ojos de distintos personajes, hombres y mujeres de la población, recuerdos y sueños de sus protagonistas, incluso delirios que nos hacen dudar de la veracidad de los sucesos.
La infancia, ese océano profundo en el que pueden morar monstruos terribles, que creemos parte de nuestras pesadillas, pero que nos convierten en quiénes somos de adultos.
Frases bellas, poéticas, metáforas vivas que recorren las líneas y nos hacen surcar ríos de tinta en un suspiro. Sinceramente, una de las novelas mejor narradas que he encontrado en mucho tiempo. He de felicitar a Pere Comellas por la traducción, pues es impecable.
“(…) tot el que, durant segles, tan acuradament hem construït per allunyar-nos de la nostra animalitat, tot el que el llenguatge ha tapat amb metàfores i eufemismes (la falda, la cara, la cintura), en un instant es converteix en la seva nua i crua substància: la carn, la sang, l’os. El lleó no devora només persones. Devora la nostra humanitat”.
La palabra, esa magia, ese amuleto que nos permite aislarnos, crear una crisálida que nos transforma, que nos hace más humanos.
Mia Couto pone en relieve no sólo la crueldad y vileza contra las mujeres, sino también enseñanzas y valores más allá del tiempo y las distintas culturas, principios arcanos ligados a nuestra memoria genética.
Seguramente el hombre es el causante de la mayoría de sus desgracias, pero me gusta pensar que, si escuchamos, existen voces que pueden sacarnos de ese agujero que nosotros mismos hemos cavado.
Recomendada a todos aquellos que no temen la crítica y los espejos; a quiénes les gusten las historias complejas y con trasfondo; para quien desee viajar a través de una historia real a lomos de leones imaginarios.

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Isabel del Río

Noviembre 2016